Siento gratitud con esta tierra que tanto me ha dado y en la que he tenido la oportunidad de crecer en muchos niveles. Todavía tengo mucho por aprender, pero California ha sido un gran maestro y las lecciones aprendidas son muy valiosas!
También le quiero dar Gracias a los californianos y no-californianos que se han cruzado en mi camino. San Francisco es una ciudad muy diversa, y hacer parte de esta mezcla de culturas ha sido verdaderamente fascinante. Nada mejor para darnos cuenta que somos tan diferentes como las goticas de agua en el mar, pero similares en tantas otras cosas que nos uniforman y nos dan un sentido de humanidad globalizado.
Cuando sales de tu país sea por las circunstancias que sean, dejas tu gente querida, tu circulo de amigos cercanos, tu base. Empiezas la hoja en blanco. Tienes que empezar a volver a conseguir amigos, porque solo nadie puede. Te cruzas con gente super interesante, algunos cuajan como amigos, otros son pasajeros y llegan en el momento que es pero no permanecen.
Le doy gracias a mis amigos nuevos que se han convertido en familia! Bien lo dice Richard Bach en su libro
Illusions:
“The bond that links your true family is not one of blood, but of respect and joy in each other's life. Rarely do members of one family grow up under the same roof.”
"El vinculo que te une a tu verdadera familia no es el de sangre, es el de respeto y la alegria que tu sientes por las vidas de ellos, y ellos por la tuya. Muy raramente los miembros de una familia crecen bajo el mismo techo"
Mi familia de sangre se lleva las gracias totales, los invoco en mi pensamiento muchas veces y estoy en deuda por su respaldo así estemos muy lejos, su presencia física me hace falta, y sin ellos no seria lo que soy hoy!
Por ellos llevo el paisa metido en mis entrañas. Porque bagle no mata arepa, porque la pizza no le gana a la bandeja, y porque coca-cola no mata tinto! Por eso digo: el paisa no se quita!



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